Je suis Charlie


Hoy, todos somos Charlie Hebdoje-suis-charlie-1

El fanatismo es una de las mayores amenaza de nuestro tiempo, tal y cómo si volvieramos a la Edad Media. El respeto hacia la opinión de cada o de un grupo debe, siempre, ser respetada. Ésto es de perogrullo, pero nunca está presente.  Las religión es un tema espinoso y puede ser criticada de forma respetuosa. Muchas editoriales y publicaciones han sobrepasado el límite del respeto y han pasado a la ofensa, pero eso no es excusa para la violencia. Las religiones predican, todas, la amistad, la tolerancia y el respeto. El fanatismo es una interpretación de los textos y nunca un dogma escrito.

El atentado contra la revista Charlie Hebdo debe ser condenado enérgicamente y perseguido sin resuello. Y…tener ahora todos la capacidad para superar a los fanáticos y no caer en una guerra mediática (y algo más).

Hoy, todos somos Charlie Hebdo.

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Exodus: Dioses y reyes.


Ola

Hay un tweet que rezaba algo así: “Lo mejor de Exodus es hacerte la foto con el cartel antes de ir a ver la película”. Bien, pues no era para tanto la granizada que caída sobre ella. Exodus: Dioses y reyes es cine épico sin más pretensión que la de entretener. ¿Alguien pensaba que ésta iba a ser una película que agradase a la crítica y que arrancara premios? Si alguien pensaba así estaba claramente equivocado. La última película basada en la Biblia que rascó algo fue Ben-Hur, allá por 1959.

No merece la pena hablar de la historia pues es sobradamente conocida hasta por los más ilustres ateos pero sí es necesario hacer referencia a Los Diez Mandamientos, de Cecil B. DeMille. Aquella era una película justificada: había que hacer la competencia a la televisión y para ello se usó nuevas técnicas que el cine no había usado anteriormente: technicolor, pantalla panorámica,… La justificación de Exodus no se encuentra por ningún lado salvo la de hacer “otra película de la Biblia” con actores conocidos, efectos especiales tremendos y…poco más. ¿Les suena? Correcto, como Los Diez Mandamientos, pero ahora la TV ya no tiene rival en el cine, y más cuando hasta el manido 3D se ve mejor en casa.

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¿Qué es lo que falla en Exodus? Claramente (¡y cómo no!) el guión. No pretendo que Exodus me revelara nada de la historia, ni siquiera que contase algo novedoso, pero si que lo hiciera de manera inteligente. Me explico: una película basada en un libro sobre una historia que pasó cerca de 4500 años tiene que tener un enganche con el presente, y ese enganche no existe. Y mira que era fácil: identificarlo con el sufrimiento de pueblo judío, que eso funciona muy bien en el cine; mostrar la grandeza del Imperio Egipcio, que también va bien; mostrar una historia de luchas entre la nación poderosa y el pueblo oprimido, etc. Pero Exodus se queda en la simple narración de los hechos de forma prácticamente literal que la Biblia cuenta. No hay empatía en ningún momento con ninguno de los personajes: Moisés pasa de fiel protector del faraón a ser el superguía de los judíos como quien compra el pan y de paso pasa por los chinos a comprar alguna ocurrencia. Nunca te llegas a creer el sufrimiento de los israelitas (es más, te la sopla todo lo que les pase). Ramsés es un niño mimado y estúpido, rencoroso con todo y con todos; y los secundarios (Aaron Paul, Ben Kingsley, Sigourney Weaver) pasan con más pena que gloria por la película. Los diálogos son tan superfluos que la que podía ser una interesante historia de cómo Moisés se entera de su origen queda en nada. Y el enamoramiento con su esposa (María Valverde) es de flechazo y punto. Bale no saca su contrastado talento a relucir en ningún momento y Edgerton se esfuerza en reflotar un personaje plano sin apenas conseguirlo.

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Pero no todo es malo en Exodus. Ridley Scott es un directozado y sabe dónde poner la cámara y cómo dirigirla para no hacer pesada una película de dos hora y media. Las escenas de acción (muy pocas) son muy dinámicas, la fotografía es acojonante y los efectos especiales son tan buenos (y en muchas ocasiones sutiles) que hacen remontar la película. No entiendo las críticas al director pues su trabajo lo hace muy bien, pero si ese trabajo no viene acompañado de una buena historia pues poco puede hacer. Lo malo viene cuando la acción decae y en la película no pasa absolutamente nada (el destierro de Moisés, la huida de Egipto,…). Los personajes, como he dicho, carecen de la fuerza necesaria para engancharse con ellos, todo está muy muy forzado y nunca te llegas a creer las motivaciones ni los sentimientos de ninguno.

Mención aparte merece las localizaciones. Uno, que es de Almería, tira para su tierra y reconoce algunos de las localizaciones usadas para la película: cantera de Macael (poblado judío), la Rambla del Búho, la Rambla Viciana, desierto de Tabernas (escena de la batalla), Sierra Alhamilla (persecución final a los judíos),…Fuerteventura, por otra lado, nos muestra la majestuosa playa de El Risco del Paso.

Lo peor: los personajes y las pausas de la película.

Lo mejor: el paisaje, la parte de las plagas y el Mar Rojo.

Nota: 5.5/10

 PD: y sale nuestro amigo Miguel (AKA Josayo) nada menos que ¡4 veces!

Cine e Historia: La Edad Media (II). La arquitectura medieval en el Hollywood clásico.


          En el anterior post analizaba algunas de las películas señeras que el cine ha filmado basadas en la Edad Media. Si el cine del medievo recoge toda la tradición literaria, qué decir de la herencia recogida de la arquitectura.

          La eterna confusión estilística que en muchas producciones caracteriza a los decorados de Hollywood resulta más confusa aún a la hora de enfrentarnos a los castillos, palacios y paisajes urbanos medievales. No todos los períodos, desde el paleocristiano hasta el gótico más tardío, fueron representados en el cine: la arquitectura imperial bizantina  ni aparece. Lo normal era mezclar el Románico con el Gótico e incluso con el Renacentista.

         Pero, ¿cómo se muestra la arquitectura medieval en el cine?. Las residencias reales y principescas, es decir, los castillos y palacios son construcciones almenadas y rematadas en torres o torreones, construidos en sillares de forma arquetípica. El mejor ejemplo es el castillo de Robin Hood (1922). El director artístico, Wilfred Buckland, realizó un imponente decorado de ocho torreones, marcado, sin duda, por la influencia del arquitecto Richardson. Del mismo estilo son los decorados de El ladrón de Bagadad o Ivanhoe

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          Hacia los años 30 los diseños góticos tienden a simplificarse (seguramente en un alarde de ahorro económico) al tiempo que se acentúa la imagen siniestra que Hollywood quiso dar de la Edad Media, imagen que ha traspasado la mente de la sociedad en un grado aún mayor que los manuales renacentistas.  Esta desviación de la realidad estaba ligada a la imagen anglosajona de la Edad Media como una época de oscurantismo e intransigencia religiosa más que a la imagen caballeresca, ambas alejadas un tanto de la realidad. A esto podemos añadirle la “novela gótica”, donde el escenario arquitectónico juega un papel trascendente en lo sobrenatural. La película más importante de este período sea posiblemente El Jorobado de Notre Dame, tanto la versión de 1923 como la de Disney.

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           Pero la identificación definitiva del gótico como imagen terrorífica vino de la mano de Drácula (1930), cual castillo ruinoso y lleno de telarañas ha sido la imagen del “terror ojival” desde entonces. Del mismo período es Frankesntein (1935) o Elizabeth the Queen (1939).

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          El otro gran tema de la arquitectura medieval ha sido la iglesia. Un ejemplo característico es el que hemos visto en El jorobado de Notre Dame. The World and his Wife o Whiff of Heliotrope.

          Muchos son los ejemplos que desde el inicio del cine han ido conformando la imagen de la Edad Media en la mentalidad colectiva como una época de oscuridad, superstición y miedo y el cine a acentuado esa imagen que no desprende  muchos visos de realidad.

CINE E HISTORIA: LA EDAD MEDIA (I)


Las relaciones entre el cine y la Edad Media empezaron con la fantasía de las películas de aventuras llenas de caballeros espléndidos y damas de larga cabellera. Dentro del género hay un abismo entre las películas de Errol Flynn o de Richard Thorpe y los films de Ridley Scott o Paul Verhoeven, no dando importancia a una más que otras, pero si marcando de manera decidida los diferentes estilos. Es posible que con el paso de los años veamos películas ambientadas en la Edad Media que sean más realistas, como puede ser el “Robin Hood” maduro de Rusell Crowe, pero dudo que llegara a ser tan emocionante como el “Robin de los bosques” de Flynn. Los temas tratados en este tipo de películas (olvidándome del trasfondo pseudopolítico-intelectual-humano que muchos críticos se empeñan en ver y que, quizás por ignorancia o vagueza no veo por ningún lado)  son el mundo de la caballería, del honor, los torneos y justas, la pobreza, el hambre, la guerra, la peste, los abusos políticos,…

El problema de la Edad Media es que se suele escapar por infinidades de madrigueras debido a nunca hubo un Lumiére o un Edison que inmortalizara la vida de la época, sino que se debe basar en libros, crónicas o cartas para poder entender una época convulsa como ella misma.

Par mí, de las películas que he podido visionar, “El nombre de la rosa“, de Jean-Jacques Annaud, es la mejor que refleja esa época: misterio, oscurantismo, fanatismo religioso, luchas ideológicas y políticas se unen en este filme policíaco medieval. ¿Quién no recuerda a Adso son Ayo y a Guillermo de Baskerville paseando por la abadía en busca del asesino? Sean Connery nos recuerda a un Sherlock Holmes del Medievo y Adso a su Watson (¿se han fijado en el parecido fónico?).

Si hacemos un esfuerzo e hiciéramos una encuesta sobre que actor nos parece “más medieval” seguro que la ganaría Errol Flynn. Su “Robin de los bosques” es una de las grandes del cine (lejísimos le queda la versión de Kevin Costner y la de Rusell Crowe). Por solo verlo en mayas de color verde y ese gorrito merece la pena verla. Habría que hacer una larga disertación histórica sobre la figura de Robin Hood, pero desgraciadamente no tengo espacio. Solo decir que la película es muy buena y tiene eso que las películas de hoy no tienen: una actuación un tanto exagerada y una banda sonora impecable, con ese sonido a antiguo tan emocionante. Sean Connery se puso de nuevo en la piel de un medieval e hizo una más que aceptable “Robin y Marian“, junto a la gran Audrey Hepburn. La película es un tanto decadente en cuanto a la temática (Robin Hood se hace viejo) pero impecable en la dirección.

Por supuesto no podía faltar una de caballeros y castillos. La más notable (y he de reconocer que la única que he visto es “El Señor de la guerra“, protagonizada por Charlton Heston como un caballero que intenta salvaguardar la torre de su señor. En la película hay batallas, enfrentamientos entre valerosos caballeros, las tierras de los campesinos,… la verdad es que debo reconocer que no me gusto mucho, pero para gustos… también hay películas de espadas como “Braveheart“, del inefable Mel Gibson, pero seguro que muchos de vosotros la han visto y sobran comentarios.

Pero no solo de Cristo vive la Edad Media. En este período nace la religión islámica en el seno del desierto arábigo. Moustapha Akkad dirigión “Mahoma, el enviado de Dio”s, donde relata como el profeta pasa a ser un mero mercader a liderar la nueva religión al amparo de Alá. Por supuesto el rostro de Mahoma no aparece en toda la película, ni siquiera un pie, pero siempre está ahí.

Otro tema mítica, y ya para terminar, es el mundo de los vikingos. Richard Fleischer dirigió “Los vikingos” con un reparto de lujo: Kirk Douglas, Tony Curtis y Janeth Leigh como protagonistas de una historia de amor y guerra al más puro estilo Hollywood. Merece la pena verla.

Podríamos hablar de las cruzadas, del rey Arturo (vean “Excalibur” y “Los caballeros de la mesa cuadrada“), de la peste y de la muerte (no mueran sin ver “El Séptimo Sello“), del Apocalipsis y de los viajes de Marco Polo, pero lo dejamos para una futura entrada.